Ana Cepeda Abad
Ana Cepeda Abad
Dietista - Nutricionista Especialista en Coaching Nutricional y dietas de control de peso Colegiada CV 00141

NO OFRECER, NO NEGAR, NO OBLIGAR.

No ofrecer

No ofrecer, comienza por no tener en casa. Difícilmente vamos  a promover una alimentación saludable o el consumo de fruta, si la despensa está llena de madalenas y galletas con chocolate.

Por ello, el primer paso, es hacer una compra adecuada. Los mayores fallos suelen cometerse en desayunos, almuerzos y meriendas, por lo tanto es importante buscar alternativas saludables  para estos momentos.

Promover unos buenos hábitos, puede ser más complicado en niños que ya están habituados a según qué cosas. En estos casos los cambios han de hacerse gradualmente, sin  agobiarlos y presentando alternativas apetecibles.

Y para lo que penséis “pobrecito, es un niño…”, “como no le voy a dar ciertas cosas…”, “si esta delgado…”) y comentarios similares, os diré: – Primero, que son alimentos totalmente innecesarios, superfluos, no aportan nada interesante y si muchas cosas perjudiciales (harinas refinadas, grasas de mala cantidad y en cantidad, exceso de azúcar…), lo que produce adicción, irritabilidad entre otros problemas de salud. Además desplazan el consumo de otros alimentos interesantes. Si meriendas bocadillo de nocilla, no meriendas fruta. -Segundo, que no tenerlos en casa no significa que no los vayan a  consumir: los niños tienen cumpleaños cada 2 por 3, comparten la merienda con otros niños en el parque, algunos familiares si o si (pese a vuestras insistencias) comprarán “marranadas”…

Así que seguramente terminen comiendo con frecuencia esas cosas prescindibles  a pesar de que no las ofrezcamos nosotros.

Muchas veces es la pereza de los padres lo que lleva a esta situación, es más cómodo para los adultos, sacar el paquete de galletas y el batido de chocolate que preparar un bocadillito o una macedonia.

No Negar.

Si  estamos en un restaurante y nuestro hijo pide  un helado o una bolsa de patatas, no hay porqué negárselo. Hay que tener en cuenta que son cosas que se comerán de manera puntual, pero no estarán en el día a día. 

No obligar

Otras de las cuestiones que desde antaño no hemos hecho bien, es obligar a comer. Tampoco se sabía las repercusiones psicológicas y conductuales que ello podía tener  a largo plazo.

Consejos: 1º   Respetar su sensación de hambre y saciedad. Si no tiene hambre que no coma. 2º   Si rechaza un alimento, no pasa nada. Ya lo presentaremos en menor cantidad y de otra manera la próxima vez. 3º  No chantajear. Chantajear y obligar van de la mano.

“Si te comes la ensalada te doy el chocolate”. No tiene sentido y resulta un aprendizaje dañino. Ya que asociará la obligación y verdura, lo que producirá rechazo hacia ésta. Por otro lado asociaremos chocolate y  premio, decantándose por este para generar ese estadio positivo consecuencia de la asociación que hemos generado.

Las asociaciones positivas o negativas hacia la comida pueden jugar una mala pasada en su desarrollo. Frases aparentemente inocuas pueden ser muy dañinas. Esto hay que trabajarlo, no siempre será fácil.

¿Quieres lo mejor para tus hijos? Implícate.

¿Y ENTONCES, QUE HAGO SINO COME?

Tenemos que intentar que el momento de comer sea un momento bonito, divertido, para compartir en familia…

Dar ejemplo. En casa tanto papá como mamá deben dar ejemplo. Los niños aprenden por imitación.

Todos (o casi todos)  los días verdura y fruta en casa. Es la manera de que lo vean como algo habitual, normal (que lo es).

  • presentar la comida de diferentes formas (cremas, quiché, tallarines de verdura, brochetas de fruta….)  Se puede poner el platito de fruta cortada en la habitación donde está jugando, sin decir nada. Simplemente presentándola
  • Presentar la fruta y verdura de manera divertida: haciendo formas en el plato, con palillos de colores, en tapers de sus dibujos favoritos…
  • Haciéndoles participes: recetas con ellos, darles  a escoger el color de los platos, vasos y cubiertos…
  • Paciencia y constancia: claves esenciales.

No obligar, no premiar su consumo con comida

Refuerzo positivo (palabras y afecto):  felicitarles, decirles lo contentos que estamos porque están probando cosas nuevas, porque han puesto ellos solitos la mesa….

A por ello familias!!

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